No la nombren en vano

Demasiadas palabras

Si fraudulento resulta trucar las cartas cuando jugamos con otros y absurdo hacer trampas en el solitario, qué palabra debemos usar cuando nos dejamos engañar, cuando repetimos como papagayos las consignas de dirigentes políticos, las soflamas partidistas de los medios de comunicación o de las redes sociales. ¿Cómo interpretar el que tanta gente, víctima de las políticas conservadoras, viva tan alegremente sin resistencia alguna o apoyándolas con entusiasmo?


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